Cuentos Urbanos – Jessica Cedeño
Ésta columna reflejará las peripecias del caraqueño en sus momentos de esparcimiento en el interior y viceversa, todos son escritos de la cruda realidad pero considérenlo algo más que el reflejo de lo que no hemos visto, leído y contado, algo refrescante para la mente obstruida, la mayoría de estas historias son personales para un fin de humor y algunas veces de reflexión.
Capítulo 8: ¿Qué hice para merecer esto?
Año tras año me he levantado, tratando de crear una imagen ante la sociedad y creo que he sido lo más transparente posible, intentar no usar ropa de marca, no ir con la moda, no postularme en un grupo con identidad como los nerds, los rockeros, los bohemios, los sifrinos, nunca hay que llegarse a los extremos ni a la fanaticada, eso son como dos nociones contaminantes del ser, que someten a la sociedad a separar y clasificar al "pueblo" por los estereotipos de belleza, pensamiento, moda de ropa, sexualidad y demás características humanas y sociales.
Sin embargo, he logrado encajar en varios grupetes que otros, sólo que hay tantas cosas que asimilar cuando han pasado 14 años de revolución, y 5 años de maduración, asimilar este tipo de situación política donde ves que unos se matan con los otros mientras el que no está ni con uno ni con el otro se come un cambur.
He allí donde ese tipo de personas(que son pocas), dicen:¿Porqué tienen que meternos en sus peos existenciales por gobernar un país de mediocridad? pero está inmerso en él, no tiene escapatoria, entonces si no haces nada eres un mediocre también, algo inconcebible.
En el momento que decides ejercer parte de tu derecho al voto ya sea por uno o por el otro estás renitente a participar, estás en tres y dos, con la espada en la pared, decidiéndote si por las papas fritas caras, o las papas fritas nacionales, es un tema más de seguir y dejarte llevar por las masas, por el favoritismo y las miles de cosas que se te dejaban "hacer", ah pero, como oyes wachu pichu no eres de aquí, pero si lo eres debes ser, en cualquiera de los casos, un patriota radical, rojo rojito que se viste de negro, es nerd y bohemio a la vez pero escucha bachata y baila hip hop; porque así te dicen que seas, mientras que el otro te dice no seas así pero también te manipula, este definitivamente es el mal del que no figura en la sociedad venezolana.
Sin decir mucho, es la oveja negra de la patria, entonces soy desdichadamente la oveja negra de la patria que es más patriota que los que están, porque tengo proyectos en pro de las comunidades, pero que debo admitir que sin palanca no eres nadie? mmmmm nop, por eso la visión del caraqueño, el verdadero caraqueño tiende a ser indefinido en estos temas, lo mejor es no caer en polémicas políticas cuando vas a una fiesta, no hablar de eso cuando haces una cola, no llevarle la contraria a alguien que está hiper súper sumergido en el peo que sigue y seguirá renitente a lo que tu digas o pienses, porque loro viejo no aprende, o porque el loro no es viejo pero es estúpido y se cree que porque le dan una canaima puede hablar; es el hecho de sólo ser equilibrado en esta vida, ¡Sigue siendo tu mismo! mientras aportes algo y no quedes en la franja de San Andrea pensando en que estos se pelean y las rocas te caen a ti.
Si en algún momento debes decidir, pues estudia bien lo que vas a decir, pero mi respuesta a ¿Qué hice para merecer esto? es que lamentablemente naciste en Venezuela.
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